14 ene 2013

80 años después España y el Capital siguen siendo los enemigos




El pasado 11 de enero se cumplían ochenta años de la matanza de Casas Viejas, una acción perpetrada por las fuerzas de ocupación españolas de la época y que se saldó con la cifra de veintidós trabajadoras/es asesinadas. Aquellas personas reclamaban libertad y tierras para trabajar, unas tierras que les pertenecían por derecho como trabajadoras y andaluzas/ces, pero que les eran negadas por aquel régimen republicano que seguía suponiendo opresión y miseria para nuestro Pueblo.
 
A pesar de la distancia en el tiempo, se podría afirmar que poco ha cambiado desde entonces en nuestra tierra, y si ha cambiado, en algunos aspectos, ha sido para peor. De aquel régimen republicano se pasó a la guerra entre fascistas y antifascistas, y, posteriormente, al franquismo que dura hasta nuestros días revestido de galones democráticos. La tierra en Andalucía está hoy concentrada en menos manos que en 1933, la escasa industria está siendo desmantelada a pasos agigantados, y la conciencia de clase de nuestro Pueblo, se puede decir que goza de poca salud. En cuanto al problema colonial, el Pueblo Trabajador Andaluz está más españolizado ahora que nunca. Décadas de franquismo y neofranquismo son las responsables de ello. Si el 11 de enero de 1933 veintidós trabajadoras en un ejercicio de auto-reconocimiento obrero eran asesinadas por la II República Española, fue porque el campesinado andaluz gozaba de una conciencia obrera y una rebeldía que tras la aniquilación física durante la guerra, la represión sistematizada durante el franquismo y el posterior adoctrinamiento psicológico, ha desaparecido. Y si no ha desaparecido completamente, está malherida.
 
En cambio, a pesar de la españolización sufrida durante siglos, la conciencia nacional resurgió tras décadas de educación franquista, fue un 4 de diciembre de 1977 cuando el Pueblo Trabajador Andaluz volvió a reconocerse como tal y a exigir sus derechos. De nuevo, la respuesta de España, como en Casas Viejas, bañaría el suelo andaluz de sangre obrera, esta vez era José Manuel García Caparrós. Tras estas manifestaciones populares en defensa del auto-gobierno, el surgimiento de organizaciones soberanistas e independentistas comenzaría a ser una realidad a partir de los años ochenta. 
 
Con todo, si la conciencia de clase en nuestro país hoy sigue siendo escasa, la conciencia nacional no lo es menos. Pero nuestro Pueblo, expoliado, maltratado y humillado por un Estado que nos niega, avanza sin descanso hacia la recuperación de su dignidad y lo que es suyo. Prueba de ello es la marcha convocada por el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as que tuvo lugar, coincidiendo con el 80º aniversario de la matanza de Casas Viejas, el pasado día 11. No es casualidad que la fecha elegida fuese esta. Este sindicato, el más represealiado y criminalizado de todo el Estado Español, sufre de una campaña represiva sin límites que busca, principalmente, asfixiarlo económicamente para impedir que muestre en las calles la realidad social y nacional de un país empobrecido. La movilización tenía como objetivo visualizar la campaña de persecución que padece el SAT y el ofrecimiento que éste hacía al Estado: como no podemos pagar las multas, metednos en la cárcel. De ahí que la marcha tuviera como final de recorrido la cárcel de Morón. Es aquí donde hay que resaltar algunos detalles que atestiguan tanto la colonización psicológica de nuestro Pueblo como su confusión ante cuestiones que, de existir una formación ideológica básica, no se producirían.
 
Resulta sintomático, así como contradictorio, que en una movilización contra la represión y que tiene como final una cárcel, se grite, por parte de la mayoría de las participantes, lemas como “tenemos la solución, los banqueros a prisión”, para, posteriormente, gritar también: “abajo los muros de las prisiones”, esta vez con menos seguimiento que el populista de los banqueros y la cárcel-solución. De poseer un verdadero conocimiento (por mínimo que sea) del funcionamiento de un Estado burgués, resultaría absurdo pensar que un espacio en el que encierra y anula a las personas, generalmente pertenecientes a las clases populares, va a favorecer en algo a éstas clases explotadas. Mucho menos que encarcelando a los banqueros se vaya a solucionar nada. Cárceles en las que se encuentran cientos y miles de presas y presos políticos por luchar por sus derechos nacionales y sociales. Presas y presos como Alfon, por el cual se ha llevado a cabo una campaña internacional que ha conseguido su puesta en libertad. Entonces, si entendemos que en las cárceles se recluye a quienes luchan y se mueven, ¿por qué hemos de creer que los banqueros irán a parar a éstas? Y si fuese así, ¿en qué cambiaría la situación económica y social de nuestro Pueblo? No se colectivizarían las fábricas y las tierras, no dejaría de haber una clase política que legaliza el robo, ni dejaríamos de estar sometidos por un Estado que nos somete nacional y socialmente. Que nos mantiene esclavizadas y que hace y deshace a su antojo con total impunidad. Un régimen no va a utilizar sus propias herramientas de control y opresión contra sí mismo. Entonces, ¿por qué se gritan esas consignas? Pues porque algunas personas creen que la solución pasa por acciones de corte reformista que en ningún momento conllevarían el deterioro o el cuestionamiento del estado de cosas actual.
 
Nuestro Pueblo no es culpable de su estado mental, lo es su opresor, su verdugo, y tiene nombre y apellidos. Es el mismo que hace que nos avergoncemos de ser lo que somos, esto es, andaluzas y andaluces. El que provoca que todo un portavoz nacional de un sindicato soberanista y de clase se esfuerce por hablar en castellano y ocultar su idioma materno, hecho que muestra que el colonialismo sigue tan vigente como hace ochenta años y que la maquinaria colonial es tan perfecta que ni siquiera nuestro Pueblo es consciente de su existencia. España sigue provocando que nos avergoncemos de nosotras mismas e intentemos “mudar” lo que nunca podremos mudar, porque a pesar de toda la represión, la aculturización, la humillación y todos los ataques a nuestras señas de identidad, España y el Capital nunca podrán vencernos completamente, no hasta que quede una sola andaluza que luche por su emancipación. Por eso, hoy como en Casas Viejas, con República o con Monarquía, con social-democracia o neo-liberalismo, los enemigos son los mismos: España y el Capital.

6 dic 2012

El único reconocimiento, la lucha por la liberación


Como cada 4 de diciembre desde 1977, el Pueblo Trabajador Andaluz, representado por las organizaciones revolucionarias que han hecho como suya la causa emancipatoria, viene conmemorando esta fecha como día en el que la conciencia y la determinación de todo un Pueblo se manifestó por las calles de las principales urbes andaluzas. Millones de andaluzas y andaluces, unidas en torno a una única proclama: autogobierno. Desde entonces, y marcado por fechas como el 28F o el 6D, nuestro Pueblo ha sido engatusado, alienado y dogmatizado por las instituciones del régimen españolista, por la Junta de Andalucía y los partidos del Sistema (PP, PSOE, IU, PA…).
Hay dos dogmas que tanto “izquierdas” como “derechas” borbónicas tienen en común: la Constitución española y el Estatuto de Andalucía. Ninguno de estos partidos han cuestionado nunca estos dos papeles sobre mojado que pesan sobre nuestra Historia.
El porqué es muy sencillo: tanto la Constitución española de 1978, como el Estatuto de Andalucía (el de 1981 y el de 2007) vienen a apuntalar las bases colonialistas y capitalistas del Estado Español. Ambos, niegan los derechos fundamentales del Pueblo Trabajador Andaluz; su derecho a decidir por sí mismo, sobre sí y su futuro. Ni la “izquierda” (IU), ni el “andalucismo” (PA) se han atrevido, ni se atreverán, a poner en entredicho la legitimidad de uno u otro proyecto, y no lo harán porque se deben a su amo y señor: España. Tanto IU, como PA, como fuerzas que desempeñan un papel “alternativo” al bipartidismo (el PA dejó de representarlo hace mucho tiempo), aceptan, acatan y refuerzan a un Estado Español, que, tanto en su origen como en sus bases, es profundamente antidemocrático. IU y PA, como el resto de fuerzas que aspiran a comerse una porción del pastel, hacen suyos los basamentos sobre lo que se constituyen este y otros estados españoles. Su colaboración con el régimen, su aceptación y participación en él, supone la mayor de las traiciones a la clase trabajadora andaluza. Son enemigos a combatir, son la “alternativa” que las clases dominantes guardan en la recamara para cuando los tiempos se vuelvan más hostiles y precisen de un recambio que no esté tan desgastado como los partidos dinásticos.
Aclarada, pues, la función que desempañan estos partidos, hay que volver a denunciar, una vez más, la desfachatez de una Izquierda Unida que, sin ningún remordimiento, vuelve a profanar la memoria de aquellos andaluces y andaluzas que dieron su vida luchando por otra Andalucía, una Andalucía en la que ni IU ni PA tendrían cabida. El acto ha tenido lugar esta mañana, en Málaga, y a él, como en otros años, han acudido varios miembros de IU – Málaga a “homenajear” a José Manuel García Caparrós. En realidad, a lo que iban, era a echarse la foto y tener sus minutos ante las cámaras de los medios de (des)comunicación. Palabras vacías, discursos autonomistas y constitucionalistas, alabanzas al 28F, papeles lamentables. El peor espectáculo jamás observado. Una IU que, conscientemente, ha renunciado y vendido los derechos de todo un Pueblo; que ha escupido sobre la memoria de todos y todas las que cayeron en la lucha por la libertad, la justicia y la igualdad para Andalucía.
Se daban palmadas en la espalda felicitándose porque años atrás consiguieron que el Ayuntamiento de Málaga “reconociese” a Caparrós, y ahora quieren que la Junta de Andalucía lo nombre como Hijo Predilecto, o, en su defecto, le dediquen la Medalla de Andalucía. Los reconocimientos no tienen ninguna validez moral cuando provienen de parte de un ayuntamiento gobernado por un PP que no ha condenado el franquismo porque él es fiel continuador del mismo, y de una Junta de Andalucía que, de estar hoy vivo, desahuciaría a Caparrós o lo obligaría a emigrar de su tierra. En definitiva, ni IU, ni ningún partido del Sistema, tienen ninguna autoridad moral para homenajear o reconocer a quienes han sido víctimas del régimen del que ellos forman parte. El verdadero homenaje, el reconocimiento hacia el acto por el que fue asesinado Caparrós, vendrá del propio Pueblo Trabajador Andaluz, del que él formaba parte hasta que decidieron asesinarlo por colocar la bandera de su país en un balcón. Ningún acto podrá eximir de responsabilidades a sus verdugos, y, pese a todos los maquillajes progresistas en los que se envuelva IU y su retórica reformista, IU hoy es el verdugo de la clase trabajadora andaluza.
Por eso, hoy, 4 de diciembre de 2012, 35 años después del asesinato de Caparrós por parte de las fuerzas de ocupación españolas, el mejor y el único homenaje es continuar la lucha por la liberación nacional y social de Andalucía. Su lucha.

5 dic 2012

Conservación y estudio de especies autóctonas y en peligro de extinción en una huerta de Jódar



La pequeña localidad de Jódar (Jaén) alberga un huerto único en el que se han recuperado más de 400 tipos de semillas y plantas que se daban por desaparecidas. Es el Huerto de la Cora, gestionado por un colectivo ciudadano, que desde el corazón de Sierra Mágina se ha convertido en un valioso reservorio de plantas madre recuperadas de la extinción. Entre sus extraños cultivos se encuentra el limón de Judea, que puede alcanzar el tamaño de una sandía; la ‘habichuelilla de a metro’ con vainas que superan esa longitud; y la higuera rayada, una especie autóctona que se creía perdida desde la Edad Media.

24 nov 2012

Pepe Suero - Andalucía La Que Divierte




Andalucía la que divierte
Grabao a fuego lleva un puñal
De yunques viejos que la dirigen
Y la enseñaron siempre a rezar.

Andalucía de pueblos llanos
De rubios trigos y limpia sal,
Tiene la pena de sus poetas
Los que murieron y morirán

(Petenera)
Hasta el aire que respiro
Me han llegao a mí a quitar
Ábreme la puerta mare
Que me voy a esangrar

Andalucía la que divierte
Tiene siglos de resignación
Y vende penas a los señores
Que compran risas por su dolor

Andalucía, Andalucía
Zapatos nuevos
Y olivo en flor,
Y tierras muertas
Siempre pisadas
Por el caballo
De un gran señor.

1 nov 2012

1 de novembro, Día Internacional do Veganismo




¿Qué es el Veganismo?

El veganismo es un estilo de vida basado en el respeto hacia los animales. Considerar que los animales son individuos con intereses que merecen ser respetados tiene implicaciones prácticas que evitan que miles de ellos sufran y/o mueran cada segundo en mataderos, centros de experimentación, zoos, acuarios, circos, granjas peleteras, etc.

La alimentación vegana

Cualquier producto de origen animal (huevos, lácteos, carne, etc.) implica considerar que los intereses de los humanos pueden prevalecer por encima de los intereses de los demás animales que son utilizados para su producción. En consecuencia, éstos son comprados, vendidos, privados de libertad, alejados de sus familias, inseminados artificialmente, matados... en definitiva; siempre son las víctimas de los productos para los cuales fueron criados. Podemos llevar vidas sanas y equilibradas sin necesidad de alimentarnos de dichos productos. Elegir entre la vida y la muerte de cientos de animales, es tan sencillo como elegir uno u otro plato en el menú.
¿Quieres más información sobre cómo llevar una alimentación vegana? Pincha aquí.

Vistiéndonos y calzándonos sin los cuerpos de otros

La cara más visible y denunciada de la utilización de los animales como vestimenta suele ser la utilización del pelo de zorros, visones, chinchillas, etc. Probablemente lo primero que nos viene a la mente cuando pensamos en ello, son imágenes impactantes de animales sufriendo en jaulas para acabar siendo gaseados o electrocutados con el fin de que alguien les arranque la piel.
Pero la realidad es igual de dura cuando a quienes se explota es a vacas, conejos u ovejas, por su pelo (lana) o piel (cuero). En estos ámbitos también hay sufrimiento, muerte y falta de libertad. Los animales tienen sus pieles y pelo para protegerse ellos: son sus abrigos, no nuestras bufandas, sweaters, abrigos ni zapatos.
Más información sobre el uso de pieles de animales pinchando aquí.

Entretenimiento para todos

Al igual que en el caso de las pieles, en el ámbito del entretenimiento parecen existir áreas de explotación más prioritarias a la hora de ser atacadas que otras. Tal es el caso de la tauromaquia o los circos, por ejemplo. Aunque ciertamente estas áreas de explotación son inaceptables -por muy tradicionales, culturales o divertidas que resulten- ya que se basan en la idea de que los animales pueden ser utilizados para nuestro beneficio debido a su especie de pertenencia -especismo-, no lo son más que otros ámbitos como los zoos, acuarios, carreras de caballos, etc.
Evitar asistir a esta clase de espectáculos y promover que otros tampoco lo hagan es garantizar la libertad de miles de animales.

Rechazar la experimentación con nuestros iguales

La simple idea de secuestrar a un humano y someterle a experimentos en contra de su voluntad para encontrar curas para las enfermedades de otros es algo rechazado mayoritariamente por la sociedad. Pero si los humanos no somos objetos de experimentación, tampoco deben serlo los animales, ya que no es nuestra capacidad intelectual ni nuestra especie lo que debe ser tenido en cuenta a la hora de que nos respeten, sino el que poseamos intereses propios.
A los animales (humanos o no) nos importa nuestra vida y ésta debe ser respetada por igual.
Si te importan los animales, ayuda a acabar con la experimentación repartiendo información sobre los motivos por los cuales ésta debe cesar.
Escribe a las empresas que experimentan con otros animales para explicarles el motivo por el cual no compras su producto, rechaza la experimentación si ésta se produce en tu facultad... La medicina puede avanzar sin necesidad de que existan víctimas, hay alternativas a la experimentación con animales no humanos que deben promocionarse y apoyarse.

Ayudando a los animales

Es cierto que cambiando nuestros hábitos de vida ayudamos a muchos individuos, no les perjudicamos porque no participamos de su cría, explotación y muerte. Pero los animales también necesitan nuestra ayuda.
No participar de su explotación, es tan importante como el participar para conseguir el fin de su esclavitud.
Los demás animales no dejarán de ser matados si no animamos a otros a que se replanteen el especismo, su relación con ellos y les respeten. Hay infinidad de cosas que puedes hacer para acabar con su esclavitud.